Revista 100% digital Construyendo Obras & Vías
Edición: SEPTIEMBRE, 2026
Quedan pocos días para reservar tu espacio en la EDICIÓN DIGITAL DE NOVIEMBRE.
Empresas con presencia en ingeniería civil, eléctrica, minería y especialidades afines ya forman parte de nuestras ediciones.
📅 Cierre de recepción: 25 de noviembre de 2026
⏰ Lanzamiento: 30 de noviembre de 2026
Accede a la edición completa de nuestra revista digital interactiva "SEPTIEMBRE, 2026" y descubre contenidos especializados sobre ingeniería y disciplinas afines. Consulta la tabla de contenido, navega por cada sección y explora artículos con análisis técnico, novedades, proyectos y perspectivas de interés para los profesionales del sector. Disfruta de una experiencia de lectura dinámica y conoce las principales tendencias y temas que forman parte de esta edición 100% digital.
































































Temas destacados de la edición digital de SEPTIEMBRE, 2026
La edición de septiembre 2026 expone la crisis de gestión pública en infraestructura vial, con el disparado costo de la Nueva Carretera Central, junto con un enfoque en resiliencia climática y sísmica para la región. Incluye además la confirmación del II Congreso Chileno del Asfalto, el encuentro técnico más importante de la industria en Santiago. También, podrás encontrar otros temas de sumo interés.
Editorial: Septiembre, 2026
En los últimos 10 años hemos visto cómo más presupuesto no se traduce en mejor gestión. En educación, el gasto subió 95% mientras la calidad bajó según las últimas pruebas PISA, porque gran parte de ese incremento terminó en planillas y no en infraestructura escolar. En salud ocurrió algo parecido: el presupuesto se duplicó sin que el servicio mejorara en la misma proporción. El caso del Metro de Lima es igual de preocupante: 11 años de obras y apenas 5 km operativos, mientras Quito y Santiago construyeron más rápido y a menor costo por kilómetro. Y la Nueva Carretera Central es el ejemplo más grave de todos: su costo pasó de S/ 4,000 millones en 2019 a casi S/ 30,000 millones hoy, sin que la obra haya comenzado, aun existiendo una alternativa más económica que el CIP viene planteando desde 2022.
Por eso insistimos: el sector transporte, que representa cerca del 50% de la inversión pública, necesita una reforma de fondo. Lo urgente es crear dentro del MTC una gerencia de estudios técnica, meritocrática y libre de injerencia política, tal como funciona el BCR. Vivimos un momento favorable para el país, con exportaciones que ya superan los US$ 100,000 millones anuales, y ese impulso debería servir para financiar un verdadero salto en infraestructura, siempre que las decisiones dejen de tomarse por conveniencia política y empiecen a basarse en criterios técnicos y económicos sólidos. No podemos seguir desperdiciando un ciclo tan favorable repitiendo los mismos errores de gestión que han frenado nuestro desarrollo por más de una década. En COOVIAS seguiremos insistiendo en esto desde cualquier tribuna que tengamos.
Infraestructura resiliente en América Latina: Construyendo ante climas y entornos naturales cambiantes
América Latina enfrenta una doble amenaza que ya no se puede seguir postergando: alta exposición a riesgos sísmicos y una crisis climática cada vez más intensa. Frente a este escenario, la infraestructura pública y privada de la región tiene el desafío de dejar de pensarse solo en términos de funcionalidad y empezar a construirse para la resiliencia, garantizando que los servicios sigan funcionando y las comunidades estén protegidas. Mauricio Castillo, presidente de la Comisión de Infraestructura Pública del Colegio de Ingenieros de Chile, plantea algo clave: una obra no debería evaluarse solo por cuánto cuesta construirla, sino por lo que cuesta y aporta durante toda su vida útil, incluyendo su capacidad de resistir desastres y adaptarse al cambio climático. En la misma línea, Carlos Zeppelin, vicepresidente del CPI, insiste en que es momento de actualizar la metodología de Evaluación Social de Proyectos para que incorpore explícitamente la resiliencia como criterio de inversión pública.
En el caso específico de las carreteras, su papel durante una emergencia es insustituible: son la vía de la ayuda humanitaria y la recuperación económica. Rodrigo Canedo, vicepresidente del Comité de Asfaltos de Chile, lo resume en dos preguntas que toda infraestructura vial resiliente debe poder responder: cuánto tiempo puede seguir prestando servicio y qué tan rápido recupera su funcionalidad después de un evento extremo. Para lograrlo hace falta algo más que buenos materiales: se necesita acelerar la incorporación de innovación tecnológica hasta convertirla en especificaciones y contratos reales, no solo en pruebas de laboratorio. América Latina ya tiene la capacidad técnica para liderar este cambio a nivel global; el reto está en articular inversión, regulación e innovación en una sola dirección. Este y otros temas se discutirán a fondo en el II Congreso Chileno del Asfalto, a realizarse en noviembre en Santiago.
La Carretera Central que no debemos construir
El Perú necesita una nueva Carretera Central, pero precisamente por eso no puede aceptar cualquier trazado sin hacerse antes las preguntas correctas. El proyecto impulsado por el Estado, con apoyo del Gobierno de Francia, plantea una autopista de 185 kilómetros con cuatro carriles y alrededor de 36 kilómetros de túneles. Esa cifra debería encender una discusión nacional que hasta ahora no ha tenido la seriedad que merece, porque el reto no es solo perforar la montaña: es decidir qué hacer con las enormes cantidades de material excavado. El artículo advierte que no basta con decir que existirán depósitos de material excedente; hay que saber exactamente dónde estarán, cuánta capacidad tendrán y qué tan estables son, sobre todo en una zona de montaña con pendientes pronunciadas, quebradas y una dinámica geológica que exige máxima prudencia.
El autor es enfático: no está en contra de la obra, sino contra construirla sin demostrar, con información pública y verificable, que el trazado elegido es realmente la alternativa más segura para el territorio y su población. Suma además un factor que ya no se puede ignorar: el cambio climático, con lluvias cada vez más extremas que ponen en duda la estabilidad de depósitos diseñados bajo condiciones del pasado. Su llamado es claro: que el Estado publique sus estudios, sus alternativas de trazado y el balance de movimiento de tierras, en vez de responder las observaciones técnicas con silencio. Porque una vez perforados los 36 kilómetros de túnel y colocados los depósitos de material, ya será demasiado tarde para corregir. La verdadera Carretera Central que el Perú necesita es la que pueda sostenerse durante generaciones, no la que resulte más rápida de aprobar hoy.
El Perú Bioceánico
El Perú lleva décadas organizando su territorio por límites administrativos, mientras el mundo compite hoy con corredores logísticos, plataformas industriales y ciudades conectadas por cadenas de valor. Este artículo plantea una pregunta clave: ¿cómo queremos organizar el país durante los próximos cincuenta años? La inauguración del Puerto de Chancay y el futuro Corredor Ferroviario Bioceánico son una oportunidad histórica, pero también un riesgo real: si esa infraestructura solo sirve para exportar minerales o granos, habremos desperdiciado una inversión enorme reduciéndola a un simple corredor de salida. El autor retoma su propuesta de la Megared Ferroviaria del Perú, una red pensada no solo para transportar carga, sino para reorganizar el territorio y crear nuevos polos de desarrollo económico, conectando puertos, ciudades y centros productivos bajo una lógica distinta a la división política tradicional.
Pucallpa aparece como una pieza clave de esta visión, gracias a su posición única para integrar el Tren Bioceánico, la navegación amazónica, el transporte aéreo y la movilidad urbana en un solo nodo logístico. A partir de ahí, el artículo propone dar un paso más: construir una Ciudadela Tecnológica con universidad, parque tecnológico y parque industrial, inspirada en economías como Corea del Sur, Taiwán o Singapur, que combinaron infraestructura con formación de talento y transferencia tecnológica. El mensaje de fondo es contundente: ninguna obra, por grande que sea, cambia por sí sola el destino de un país; lo hacen las decisiones que se toman alrededor de ella. El verdadero Perú Bioceánico no se medirá en toneladas movilizadas, sino en cuánto conocimiento y valor agregado seamos capaces de generar gracias a esa infraestructura.
Geopolítica de IA y tecnopolaridad
La inteligencia artificial ya no es solo un tema de ingenieros y programadores: se ha convertido en una pieza clave que está redefiniendo el equilibrio de poder entre países. Este artículo explica cómo el control de datos, chips y modelos de lenguaje se volvió una nueva forma de influencia global, con Estados Unidos y China como los dos grandes protagonistas de esta carrera tecnológica. Pero lejos de un internet único y conectado, el mundo digital hoy está dividido en bloques con reglas distintas —Estados Unidos, China y la Unión Europea— lo que los autores llaman una "ecología digital fragmentada". Sobre ese escenario aparece un fenómeno fascinante: la tecnopolaridad, donde grandes empresas tecnológicas acumulan tanto poder que negocian de igual a igual con los propios gobiernos, decidiendo incluso a qué países les cortan servicios digitales esenciales.
Pero el riesgo no solo está afuera, entre potencias y corporaciones: también acecha dentro de las propias organizaciones. El artículo advierte sobre el "efecto boomerang" de adoptar inteligencia artificial sin preparar antes a los equipos ni la cultura interna, lo que termina generando rechazo y menos productividad en vez de más eficiencia. Con esa mirada puesta en casa, el texto llega hasta el Perú y América Latina, planteando una pregunta directa: ¿seguiremos siendo solo consumidores de tecnología ajena, o construiremos capacidad propia para decidir qué adoptamos y cómo protegemos nuestros datos? Con la reciente Estrategia Nacional de IA 2026-2030, el país ya dio un primer paso, pero el verdadero reto está en que Estado, universidades y empresas trabajen juntos. Una lectura recomendable para cualquier profesional de ingeniería o gestión que quiera entender por qué elegir un proveedor tecnológico hoy es, en el fondo, una decisión geopolítica.