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Editorial • Ed. marzo, 2021

VACUNACIÓN PARA TODOS, ¿UTOPÍA O PROMESA?

Con la llegada del primer lote de vacunas de la empresa Sinopharm®, el pasado 7 de Febrero del presente año. Los medios de comunicación centraron toda la atención en este acontecimiento histórico, motivo por el cual algunos sectores apoyaron este enorme esfuerzo; sin embargo, otros, duramente criticaron que la cantidad no era alentadora, pues no es proporcional a las necesidades actuales; dado que la vacunación obedecerá a una distribución por fases y grupos. Lo cual refleja a un país dividido, con diferentes realidades e intereses. Mientras la pandemia del COVID-19 sigue y seguirá cobrando vidas; se aproxima una larga lista de espera hasta poder ser vacunados. Se estima que entre el 70% y el 90% de la población debería ser vacunado para bloquear la propagación del virus y poder alcanzar la inmunidad colectiva.

Diferentes situaciones atraviesan hermanos países de América; quienes llevan la delantera y en conjunto: el sector público y privado han podido dar cobertura a su población. Sin embargo, en el Perú; a raíz de una segunda ola, venimos afrontando una escasez de recursos sanitarios como el oxígeno medicinal, sobredemanda de camas UCI y costos de hospitalización excesivos. Aún hasta la fecha existe controversia con respecto al manejo farmacológico idóneo; por lo tanto, no hay garantías ni receta mágica que pueda controlar este mal. La esperanza de muchos, es la vacuna.

Si tan sólo el sector privado, los laboratorios médicos, las empresas farmacéuticas especializadas en importación; fuesen autorizadas de distribuir vacunas; podríamos tener un panorama distinto. Se podría descongestionar al sector público, permitiendo el acceso a particulares a bajo costo, como empresas que podrían vacunar a sus trabajadores, quienes justamente ven imposibilitada su labor ocupacional por el alto riesgo de exposición al virus. Según la última declaración de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), asegura que el sector privado estaría en la capacidad de adquirir hasta 20 millones de dosis de vacunas desde el mes de julio, una vez que haya pasado la escasez del producto que existe actualmente ante la alta demanda de los países. Ojalá la ayuda del sector privado pueda llegar antes que la pandemia cobre más vidas. Finalmente, la importancia de la vacunación masiva radica en que beneficiará a todas las industrias, especialmente al sector de construcción mediante la inoculación a sus trabajadores; esta es la importancia del aporte del sector privado, por cuanto la industria de la construcción es una de las más importantes en la generación de empleo, directo e indirecto.

Escrito por

Consuelo Marroquín

César Padilla

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