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EDITORIAL: SEPTIEMBRE, 2021

Editorial • Ed. septiembre, 2021

Ha pasado ya 2 meses, desde el inicio del nuevo gobierno, por lo que haremos un repaso de las perspectivas del sector construcción tanto para la inversión privada como pública.

A fines de agosto, hemos sido degradados por Moody’s, en nuestra clasificación riesgo-país. Es verdad que otros países vecinos han sufrido la misma degradación, pero como consecuencia del incremento del nivel de deuda pública, a causa del gasto necesario para luchar contra la pandemia del Covid-19; sin embargo, según el informe de Moody’s, para el caso de Perú, esta degradación fue principalmente por razones políticas acontecidas en las 2 últimos años, inicialmente por las sucesiva medidas populistas y antitécnicas del anterior congreso, y ahora, exacerbado por las anunciadas políticas económicas del actual gobierno.

Así, las emisiones crediticias del país pasan a estar “sujetas a un riesgo crediticio moderado, por lo que pueden presentar ciertas características especulativas”, de acuerdo con la escala de Moody’s. Previamente y durante 20 años el Perú se encontró en una escala sujeta a “un riesgo crediticio bajo”. Esta nueva situación puede generar el incremento de las tasas a pagar a través del endeudamiento por parte del Estado y de empresas privadas, y la cancelación de algunos planes de inversión privados. La principal inversión privada vendría de parte del sector minero, aprovechando el nuevo boom cíclico de precios, pero podría ralentizarse debido al anuncio del presidente, de que se incrementaran los impuestos, y que solo se desarrollaran los proyectos mineros que tengan “rentabilidad social”, sin explicar de manera clara, en qué consiste dicha rentabilidad. Son temas que tienen que estudiarse con mucho cuidado, para no “matar la gallina de los huevos de oro”, para el tesoro público.

En cuanto a la inversión pública, el premier señaló que promoverán la continuidad en la ejecución del Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad (PNIC), que fue publicado en el 2019. Este conjunto de 52 proyectos representa inversiones por un total de S/114 mil millones, pero hasta la fecha solo muestra un lento avance. Si se reactiva estos proyectos del PNIC, esperemos que se incluyan pronto, la L3 y L4 del Metro de Lima, licitaciones bajo el marco del acuerdo gobierno a gobierno, que fueron suspendidos en el 1er Trimestre de este año. Estos proyectos tienen una alta rentabilidad social, más no, los anunciados trenes longitudinales de la costa (Tren Grau) y de la sierra (Tren Inca), que quizás se requieran cuando tengamos un nivel mucho mayor de desarrollo, pero aun no es el momento, ni tampoco están incluidos en la lista del PNIC.

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Ing. Jorge Coll Calderón, M.Sc., MBA

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