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Ingeniería Eléctrica • Ed. julio, 2022

LA IMPORTANCIA DE TENER UNA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA PROPIA

La energía eléctrica la recibimos por intermedio de una empresa Concesionaria de Electricidad (C de E), después de haber sido transmitida, en varias etapas, desde las centrales de generación.

Las C de E reciben la energía eléctrica en ALTA TENSION (AT), (60 mil voltios o más), luego, mediante líneas de transmisión aéreas o subterráneas la llevan a grandes subestaciones ubicadas en puntos estratégicos de las ciudades o de los centros industriales en donde transforman la electricidad de AT a media tensión (MT) (10, 13.8, 20 ó 22.9 mil voltios en nuestro país). Luego la distribuyen en MT hasta otras subestaciones más pequeñas que transforman la electricidad de MT a baja tensión (BT) que en nuestro país es generalmente de 220 voltios para finalmente llegar, mediante cables subterráneos o aéreos, a las puertas de nuestros domicilios y usuarios en general.

En AT, el voltaje es muy estable, en MT también lo es pero puede sufrir leves variaciones, en cambio en BT a pesar que la norma de Calidad de la Energía Eléctrica limita las variaciones, el voltaje puede ser muy variable, sobre todo en los lugares alejados de los centros de transformación. Existen otros inconvenientes, especie de “parásitos” (armónicos y otros) que van “contaminando” los sistemas eléctricos y a medida que se acercan a los consumidores estos pueden hacerse cada vez más notorios y perniciosos.

Generalmente las C de E entregan la electricidad en MT, a la mediana y gran industria, y por tanto estas deben instalar su propia SUBESTACION ELECTRICA PROPIA para transformar el voltaje de suministro al voltaje de utilización (220, 380 ó 440 V). Sin embargo muchas de estas empresas todavía reciben su suministro eléctrico directamente en BT.

Respecto los pequeños usuarios y algunos medianos estos reciben la electricidad en BT por medio de subestaciones ubicadas en cabinas o en postes. Una de estas subestaciones puede entonces suministrar electricidad a decenas de usuarios domiciliarios y, al mismo tiempo, a varias pequeñas o medianas industrias, hoteles, hospitales, etc.

Pueden surgir inconvenientes cuando de una misma subestación (o transformador, lo para este articulo significa lo mismo) se alimentan usuarios de diversa índole. Por ejemplo: Un conjunto de viviendas, una clínica y un taller de reparación de vehículos o un aserradero. El inconveniente surge cuando en el taller arranca una máquina de soldar o en el aserradero arranca un motor importante: se pueden producir diversos fenómenos eléctricos y el más notorio es el de caídas de tensión que se hacen visibles cuando “parpadean” las lámparas fluorescentes. Hay otros fenómenos no visibles, como son los armónicos, que pueden causar daño a vista humana y a delicados circuitos electrónicos de costosos equipos.

En el caso del ejemplo, la clínica (o un colegio) podría estar recibiendo entonces energía eléctrica de baja calidad y para remediar esta situación sería recomendable que instale su propia subestación eléctrica, de manera de independizarse de los vecinos que “contaminan” la red. La electricidad de mala calidad trae consigo mayores costos por ineficiencias así como por la reducción del período de vida de importantes equipos.

Los problemas citados se incrementan cuando los transformadores de las subestaciones de la C de E. se encuentran muy cargados o sobre cargados en las horas de punta.

Pero también hay aspectos económicos importantes a considerar además de los técnicos relatados. Y esto surge debido a la particular conformación de las tarifas eléctricas en nuestro país: La energía eléctrica tiene precios diferenciados de modo que el costo de un kilovatio-hora es más alto en BT que en MT. Entonces un usuario podría obtener importantes ahorros si compra la energía en MT en vez de en BT y este ahorro es mayor mientras más intensivo sea su uso de la electricidad, es decir a mayores horas de uso (turnos de 12 ó más horas), mayor ahorro. Pero comprar la energía en MT involucra la instalación de una subestación eléctrica propia.

Actualmente, la instalación de una subestación eléctrica de pequeña o mediana potencia es relativamente sencilla, se requieren mínimas obras civiles y espacios muy reducidos. Hay varias formas de hacerlo: a) en poste: b) en superficie al interior; c) en superficie al exterior; d) en azotea; e) en sótano; f) en el retiro del edificio; g) en jardín, etc.

Escrito por

Ing. Wilfredo Botto S.

Director de ELECIN S.A., FELMEC S.A. y CEA S.A.C.

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