Las obras permitirán la navegación de buques Post-Panamax y duplicarán el transporte anual de mercancías. Fotos: Autoridad Canal de Panamá Sacyr Vallehermoso

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Ingeniería Civil • Ed. noviembre, 2022

La ingeniería española lidera la ampliación del Canal de Panamá

Más de 15.000 buques cruzan cada año los 80 kilómetros del Canal de Panamá que une los océanos Atlántico y Pacífico. 9.000 españoles trabajaron en la construcción de este logro de la ingeniería del siglo XX que transformó el comercio marítimo. Casi un siglo después, Sacyr Vallehermoso lidera la ampliación de un canal que concentrará el 6% del tránsito del comercio mundial.

En el año 2014 se cumplirá el centenario de la construcción del Canal de Panamá, una de las obras de la ingeniería civil más complejas y emblemáticas del mundo que revolucionaron el comercio y la navegación internacional. Para esa fecha está prevista la finalización de la obra de ampliación que representa un nuevo reto del siglo XXI y que está liderada por ingenieros españoles.

Tras el fracaso en 1889 del proyecto francés liderado por Ferdinand de Lesseps, Estados Unidos se hizo con la concesión del Canal. Las obras comenzaron en 1904 y finalizaron diez años después. El 7 de enero de 1914 la grúa flotante Alexander La Valle realizaba el primer tránsito completo por el Canal aunque no fue hasta el 15 de agosto de ese año cuando el vapor Ancón lo inauguró oficialmente.

El Canal de Panamá dispone de dos puertos terminales, uno en cada océano. Los barcos lo transitan a través de tres juegos de esclusas gemelas ubicadas cerca de las localidades que le dan su nombre; Gatún (en el Atlántico) y Pedro Miguel y Miraflores (en el Pacífico) en combinación con uno de los mayores lagos artificiales del mundo, el Gatún, que cubre 425 kilómetros cuadrados y se creó con una represa de tierra construida a través del cauce del río Chagres.

Izquierda: Tras su ampliación, el canal concentrará el 6% del tránsito marítimo. | Centro: Las nuevas esclusas permitirán el transporte de 600 millones de toneladas anuales. | Derecha: Tres juegos de esclusas gemelas posibilitan el tránsito de los barcos.

Para atravesar el canal, los buques se elevan por agua del nivel del mar al nivel del lago donde cruzan el Istmo y vuelven a bajar al nivel del mar. En unas 10 horas los buques recorren los 80 kilómetros que separan los océanos Atlántico y Pacífico.

Hasta ahora los barcos que cruzaban el canal no superaban las dimensiones Panamax, una denominación internacional acuñada en alusión a las medidas de paso del Canal de Panamá; 294 metros de eslora, 32 metros de manga y 12 metros de calado.

UNA AMPLIACIÓN LIDERADA POR ESPAÑOLES

En la actualidad, con un tránsito anual de 15.000 buques, el Canal de Panamá se encuentra en nivel de saturación de navegación. Tras centenares de estudios, la Autoridad del Canal de Panamá contrastó que era necesaria una obra de ampliación para elevar su cuota de mercado en la ruta norte de Asia-este de Estados Unidos del 38% al 41%. También comprobaron que, en caso de no acometer la obra, su peso en la cuota del mercado se relegaría al 23%.

A partir de 2014, la ampliación y creación de un nuevo juego de esclusas permitirá la navegación de buques de mayor tamaño —dimensiones Post-Panamax— con 366 metros de eslora, 49 metros de manga y 15 metros de calado. De este modo, el canal permitirá duplicar la cifra actual de transporte de toneladas hasta alcanzar los 600 millones anuales.

En opinión de la profesora de la Universidad de Panamá Vielka Vásquez de Ávila, por esta infraestructura “transita en la actualidad el 4% del comercio mundial y con la ampliación se podrá elevar al 6%”.

La Autoridad del Canal de Panamá explicó que los objetivos de estas obras de ampliación son hacer “crecientes y sostenibles” a largo plazo los aportes a la sociedad, a través de los pagos que el canal hace al Tesoro Nacional de Panamá; mantener tanto la competitividad como el valor de la ruta marítima; aumentar la capacidad del canal para captar la creciente demanda de tonelaje con niveles de servicio apropiados para cada segmento de mercado y hacer que sea más “productivo, seguro y eficiente”.

El consorcio Grupo Unidos por el Canal, liderado por la empresa española Sacyr Vallehermoso, obtuvo la adjudicación del concurso de la ampliación por valor de 3.222 millones de dólares. En el proyecto se contempla la construcción de las nuevas esclusas con enormes compuertas de 33 metros de altura y 58 metros de longitud. La propuesta española obtuvo la mayor puntuación técnica y presentó el menor presupuesto. El consorcio lo integra la empresa italiana Impregilo, la holandesa Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana. Se estima que la ampliación creará 6.000 empleos.

El ingeniero de Caminos y presidente de Sacyr Vallehermoso, Luis del Rivero, destaca que “la construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá es actualmente la mayor obra de ingeniería internacional que había salido a concurso”. Además, resalta que esta adjudicación supone un reconocimiento para España y sus grupos de infraestructuras.

La empresa española FCC también ha sido adjudicataria, junto con otras dos compañías centroamericanas, de la construcción de un nuevo cauce de acceso al Canal de Panamá desde el Pacífico, en el marco del emplazamiento del tercer juego de esclusas en Miraflores. Las obras consisten en la construcción de 3,7 kilómetros de cauce de aproximación a las esclusas del Pacífico, con una anchura de 200 metros, y comprende la excavación, transporte y vertido de aproximadamente 27 millones de metros cúbicos de material rocoso en su mayor parte.

El grupo español de ingeniería Typsa también participa en las obras de ampliación junto a la holandesa DHV. Ambas compañías forman parte de un consorcio junto a la consultora americana CH2M Hill para apoyar a la administración del programa de ampliación del canal.

Cien años después de la construcción del Canal de Panamá, en donde trabajaron más de 9.000 operarios españoles, nuestro país lidera las obras de ampliación que representa uno de los grandes retos de la ingeniería civil del siglo XXI.

Las nuevas esclusas permitirán la navegación de barcos con 366 metros de eslora, 49 de manga y 15 de calado.

Escrito por

Noelia Hernández

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