En la antesala del gran encuentro técnico del sector, Claudio Fonseca, miembro del Comité Técnico del Comité de Asfaltos de Chile, analiza los principales retos de la red vial chilena y enfatiza la necesidad de acelerar la transición hacia la conservación proactiva, la economía circular responsable y la actualización de las especificaciones técnicas.
Con miras a la realización del 2° Congreso Chileno del Asfalto, el sector vial del país se prepara para debatir las transformaciones urgentes y las soluciones de vanguardia que requiere la infraestructura pública y concesionada. En este contexto, la gestión de pavimentos, la resiliencia climática y la transferencia tecnológica se posicionan como pilares fundamentales para garantizar caminos más duraderos y seguros.
Claudio Fonseca Ibarra, miembro del Comité Técnico del Comité de Asfaltos de Chile (CdA) y asesor en pavimentos, compartió algunas reflexiones en la antesala a lo que será el 2° Congreso Chileno del Asfalto: Innovación sobre ruedas.
Según él, uno de los principales retos que enfrenta Chile radica en cambiar el enfoque con el que se gestionan las redes camineras. A su criterio, el país debe superar progresivamente la tendencia de actuar cuando el deterioro de la calzada ya presenta grados avanzados.
«Para contar con una red vial más segura y duradera, debemos pasar de la intervención reactiva a una gestión proactiva y preventiva. Esto implica optimizar el ciclo de vida del activo mediante modelos basados en auscultación continua —evaluando parámetros como deflectometría, IRI, agrietamiento y fricción—, enfocándonos fuertemente en la conservación antes que en la rehabilitación o reparación tardía», sostiene Fonseca.
A este escenario se suma el desafío del cambio climático y las exigencias del tránsito actual. El especialista enfatiza que los modelos de diseño de pavimentos deben integrar explícitamente variables como la radiación ultravioleta, el incremento de eventos pluviométricos extremos, las gradientes térmicas severas y estimaciones reales del tránsito pesado a través de mediciones de pesaje en movimiento (Weigh-In-Motion).
Innovación y sostenibilidad: «El material más sostenible es el que dura más»
El uso de nuevas tecnologías y la valorización de residuos representan una oportunidad clara para reducir la huella de carbono de la infraestructura vial. Sin embargo, Fonseca aclara que la sustentabilidad debe gestionarse con rigor técnico.
- Reutilización de Pavimento Asfáltico Recuperado (RAP): La incorporación de RAP reduce drásticamente el consumo de áridos vírgenes y ligantes bituminosos. No obstante, el especialista advierte sobre la importancia de caracterizar y gestionar adecuadamente estos residuos: «Los caminos no son un botadero de materiales; son una vía para reutilizar insumos de excelente calidad, recordando siempre que el material más sostenible es el que tiene mayor durabilidad».
- Estabilización de Suelos: Mediante el uso de cemento, emulsiones asfálticas, cal o aditivos, es posible transformar capas agotadas en bases de alto módulo y capacidad soporte, evitando la extracción de áridos y reduciendo significativamente el transporte y la huella de carbono.
- Asfaltos Modificados y Mezclas Tibias: La utilización de polímeros y fibras permite incrementar la vida útil de los pavimentos y además al utilizar tecnologías Warm Mix Asphalt (WMA) se puede fabricar mezclas a menores temperaturas, reduciendo el envejecimiento prematuro del ligante desde la etapa de producción.
Para que estas innovaciones se traduzcan de manera efectiva en carreteras de calidad en terreno, el integrante del Comité Técnico del CdA apunta a modernizar el marco normativo y las prácticas constructivas.
Entre las prioridades destaca la transición hacia especificaciones por desempeño, superando el control puramente volumétrico para dar paso a ensayos de laboratorio que midan módulos, deformación permanente (rueda de Hamburgo) y fatiga en viga. «Es crucial que estos criterios estén calibrados a la realidad nacional —a nuestro clima y espectros de carga—, evitando la adopción ciega de normativas extranjeras sin su respectiva adaptación local», señala.
Asimismo, aboga por flexibilizar y actualizar los límites de gradación y porcentajes de RAP, e impulsar tecnologías de control de calidad en tiempo real, tales como la compactación inteligente, el control térmico continuo durante la pavimentación y las mediciones no destructivas in situ.
Un punto de encuentro para generar avances concretos
El 2° Congreso Chileno del Asfalto se consolidará como el espacio fundamental donde convergen la autoridad gubernamental, las empresas, las concesionarias, y la academia.
Respecto a los resultados esperados, Fonseca destaca que este encuentro es muy importante para “destrabar barreras operativas y normativas”, alineando las necesidades del mandante (MOP/Vialidad) con las capacidades operativas de las empresas constructoras y concesionarias, y con la evidencia técnica generada por la academia y comités técnicos.
Este Congreso contribuye a actuar como plataforma técnica para alinear los criterios y consensuar las actualizaciones de la normativa técnica, difundir mejores prácticas de construcción e ingeniería, y articular la transferencia tecnológica entre la investigación científica y la práctica en obra.
Fonseca espera que de este encuentro “salgan cosas concretas como: hojas de ruta para pilotos normativos, estandarización de criterios de conservación y compromisos de actualización técnica”.
Para más información sobre el programa técnico y las inscripciones del Congreso, visite el sitio web oficial: www.comitedelasfalto.cl

